Este me parece un tema espectacular que poca gente que quiere comenzar o comienza un negocio, conoce.
Y la verdad, esque sin saber que estoy existía como tal, es exactamente lo que hice con mi negocio.
Y hoy os lo quiero explicar.
IMAGINA QUE…
Quieres montar un negocio pero te aterra arriesgar mucho dinero o pedir prestamos o directamente ni tienes suficiente ni puedes pedirlo sin saber siquiera si va a ser rentable.
Pero… ¿Y si pudieras comprobar si tu negocio funciona antes de gastarte 10.000€, 20.000€ o 50.000€?
Porque sinceramente, de las cosas que siempre me han dado más miedo, es hacer una inversión importante sin saber si va a tener aceptación o si va a ser algo que después nadie va a querer.
Todo el mundo piensa que para abrir un negocio necesitas un local bonito, una web perfecta, un logo, material que no falte, publicidad, stock, maquinaria (si se necesita para ese negocio) y todo que sea perfecto. Y cuando te has gastado el dineral, el tiempo y todos tus esfuerzos en que todo sea perfecto, descubres… Que el negocio no funciona.
Por eso existe, algo que yo hice sin saber que tenía nombre pero hoy os explico, el Producto Mínimo Viable.
Pero … ¿Qué es un Producto Mínimo Viable?
Es la versión más sencilla de tu idea que puedes poner delante de un cliente real para comprobar si está dispuesto a pagar por ella.
No tiene que ser perfecta. No tiene ni porqué tener logo o imagen corporativa. No necesita web. Ni siquiera existir exactamente como existiría el negocio definitivo.
Lo importante es poder responder a la pregunta antes de hacer una gran inversión o tomar decisiones demasiadas importantes.
¿Alguien está dispuesto a pagar por esto?
La idea inicial puede ser:
«Voy a montar una pizzería. Tengo que alquilar un local. Reformarlo. Comprar maquinaria. Hacer una web. Instagram. Imagen corporativa. Flyers. Y comprar todos las materias primas. Y contratar a alguien, al menos uno, para servicio a domicilio o como camarero.»
El MVP sería:
«¿Puedo comprobar si hay demanda de las pizzas caseras, a domicilio, tal y como yo las hago al precio que las quiero vender?»
Pues por ejemplo:
- Comprar el horno de las pizzas.
- Crear Instagram y repartir flyers.
- Comprar materias primas.
- Hacerlas en casa y repartirlas tú mismo.
Y aquí tienes información real de si en este lugar hay demanda de pizzas en servicio a domicilio y si la gente está dispuesta a pagar el precio al que las quiero vender.
La regla que más me gusta del MVP es: no construyas primero y preguntes después. Pregunta primero y construye después.
Porque muchas veces confundimos preparar un negocio con validar un negocio.
Y MVP no significa necesariamente crear un producto.
Aunque se llame Producto Mínimo Viable, el concepto se puede aplicar a casi cualquier negocio.
¿Quieres vender cursos?
Antes de grabar y editar 30 videos – Vende una primera edición.
¿Quieres crear una tienda online?
Antes de comprar 5.000€ en stock – prueba con preventa o una selección pequeña.
¿Quieres abrir una estética?
Antes de abrir un local – prueba a realizar colaboraciones.
La pregunta siempre es:
¿Cuál es la versión más pequeña de mi idea que me permitiría sabes si funciona?
Aunque esto puede ser útil para muchos aspectos de la vida. (Momento de reflexión)
E importante: Que un MVP no funcione no significa que hayas fracasado. Significa que has descubierto algo antes de gastarte mucho dinero.
A veces creemos que lo primero que necesitamos para una idea es dinero. Y quizás muchas veces lo que necesitamos es información.
Porque emprender no debería consistir únicamente en tener el valor de arriesgar.
También debería consistir en saber que riesgos no merece la pena asumir (todavía).