Partiendo de la base de que necesito ganar más dinero, vamos a ver qué es una auditoría interna y qué utilidad tiene.
Una auditoría interna es una revisión organizada de cómo funciona una empresa para comprobar si está haciendo las cosas bien, detectar problemas y encontrar formas de mejorar.
Dicho de una manera sencilla: es como hacerle una revisión completa a tu negocio para saber qué funciona, qué falla, qué riesgos estás asumiendo y qué podrías hacer mejor.
Y no, no consiste únicamente en revisar las cuentas. Se puede auditar prácticamente cualquier área de la empresa.
Más detalladamente…
¿Para qué sirve una auditoría interna?
- Controlar las finanzas.
Saber cuánto dinero entra y sale, cuáles son los gastos innecesarios, si los precios son rentables y cuánto beneficio real genera el negocio. - Mejorar los procesos.
Detectar tareas que consumen demasiado tiempo, errores que se repiten, desorganización o procedimientos que podrían simplificarse. - Evaluar si se están cumpliendo los objetivos.
Comprobar si las acciones de marketing consiguen clientes, si se alcanzan los objetivos de ventas y si el tiempo y el dinero invertidos producen resultados. - Detectar riesgos.
Identificar problemas legales, administrativos, financieros u operativos antes de que se conviertan en algo más grave. - Tomar mejores decisiones.
Dejar de decidir únicamente por intuición y empezar a utilizar datos reales sobre el funcionamiento de la empresa.
¿Cómo se hace una auditoría interna?
Normalmente se desarrolla en cinco pasos:
- Definir qué quieres revisar. Por ejemplo, las finanzas, las ventas, la organización o toda la empresa.
- Recopilar información. Facturas, gastos, ingresos, agenda, estadísticas, procedimientos y resultados.
- Analizar lo que está ocurriendo. Comparar los resultados reales con los objetivos y detectar desviaciones.
- Identificar problemas y oportunidades. Averiguar qué falla, por qué falla y qué se podría mejorar.
- Crear un plan de acción. Establecer cambios concretos, prioridades, responsables y fechas para comprobar si funcionan.
Una auditoría no sirve de mucho si termina con una lista de problemas y nadie hace nada para solucionarlos.
¿Cada cuánto se debe hacer?
Depende del tamaño y de la complejidad del negocio, pero una pequeña empresa como la mía puede establecer esta rutina:
- Cada mes: analizar ingresos, gastos, rentabilidad y resultados comerciales. Y también indicadores básicos como reservas, consultas y ventas.
- Cada trimestre: hacer una revisión más profunda de los procesos, los objetivos y la estrategia.
- Cada año: evaluar el conjunto del negocio y preparar el siguiente ejercicio.
La auditoría interna puede convertirse en una herramienta muy valiosa para ejercer como CEO: te ayuda a pasar de estar pendiente de todo lo que ocurre a comprender como funciona el negocio y dirigirlo a partir de información objetiva.
La pregunta clave no es solo «¿Está funcionando mi empresa?», sino: «¿Cuáles son los datos que dicen que está funcionando como debería y qué necesito cambiar para que funcione mejor?»
En este artículo he dejado una plantilla descargable para que puedas hacer tú mismo el informe preliminar de auditoría de tu empresa — INFORME PRELIMINAR AUDITORÍA
Interesante artículo, muy útil para los que tenemos que ir viendo si el negocio es rentable o no. Gracias Chey