Cuando hace algo más de 5 años fui madre, colapsé.
No por el motivo de serlo. Pero se juntaron demasiadas cosas…
Así que colapsé mental, física y emocionalmente.
Y haciendo un resumen muy resumido, tan solo me dejé llevar.
Me dejé llevar por los días, por la vida… Sintiéndome perdida, a la deriva y sin sentido. Hace algo más de un año me separé del padre de mi hija. Pensé que ese cambio tan grande en mi vida podría aprovecharlo para reinventarme de nuevo y volver a mí. Pero no. Volví a fallar en el intento y me volví a dejar llevar por las circunstancias.
Después de otro año y pico más dejándome llevar por el día a día y una historia de des-amor caótico que me arrastraba a la más absoluta felicidad y la más absoluta desgracia …
Cogí un día para mí y me puse a leer un libro en mi Kindle sobre finanzas personales… Yo ya había leído hace años sobre ello, casi todos los conceptos me los sabía y casi toda la teoría también.
Pero empezar a ver números, estructuras, orden… Empezó a ordenarse mi mente. Me dió paz. Me dió creatividad. Me dieron ganas de estructurar toda mi vida, en todos los aspectos, para ser más eficiente, para ser mejor empresaria, mejor madre, mejor amiga y mejor para mí. Sobre todo para mí. Y dejar por fin a un lado todo lo que no sumaba, todo lo que me arrastraba y todas las costumbres que había adquirido que eran autodestructivas.
Por fin notaba que mi mente estaba empezando a funcionar…
Y este es mi comienzo…