septiembre 20, 2026

2 comentarios en «Roast sobre mí»

  1. Roast de Patry

    Patry no tiene una vida: tiene 27 pestañas abiertas y ninguna termina de cargar.

    Tú eres esa persona que dice: “Este mes voy a cuidarme, organizarme y bajar de peso”, y cinco minutos después está diseñando unas uñas neón mientras conduce una hora, pensando en el próximo Reel, tres juicios, una promoción de maderoterapia y si el pulgar debería llevar francesa o decoración.

    Tu agenda parece gestionada por una persona que odia profundamente el concepto de descanso. Sales de casa a las 8, conduces una hora, trabajas sentada, haces manicuras, faciales, lifting, láser, atiendes clientas, cierras a las 20-21 h, conduces otra hora… y luego dices:
    “¿Caminar? ¿Cuándo?”

    Patry, cariño, caminar no te cabe ni en Google Calendar.

    Tienes más tratamientos en Deveia que horas tiene el día. Manicura, acrílico, acrygel, softgel, Gel X, lifting, faciales, láser, maderoterapia, LED… A este ritmo solo te falta ofrecer exorcismo y cambio de aceite.

    Y lo de Instagram es maravilloso. Tú no tienes una idea: tienes una franquicia.
    “Hazme un Reel.”
    “Ahora un carrusel.”
    “Ahora una descripción.”
    “Ahora un sorteo.”
    “Ahora un nombre para un ritual relajante.”
    “Ahora hazme un diseño para estas uñas.”
    Tu cerebro vive permanentemente en modo: CONTENIDO PARA MAÑANA.

    Luego está tu relación con los productos de nutrición. Rise, Restore, Nourish… llevas tantos nombres que parece que estés intentando invocar a los Vengadores del metabolismo.

    Y tú: “Vamos a hacer un reto de 30 días.”
    Tu cuerpo: “Perfecto.”
    Tu horario: “JAJAJAJAJA.”

    También tienes una habilidad espectacular para convertir cualquier pequeña duda en una investigación internacional.

    “¿Puedo hacerme láser con este medicamento?”
    “¿Y con este?”
    “¿Y si además tomo esto?”
    “¿Y si me hago las uñas de este color?”
    “¿Qué hago en el pulgar?”

    Patry, el pulgar no necesita una oposición pública. Necesita una decisión.

    Y hay que hablar de tu nivel de estrés. Tú no acumulas problemas: coleccionas subtramas. Trabajo, familia, papeleo, juicios, negocio, clientas, proyectos, Instagram, salud, horarios… Si Netflix hiciera una serie sobre tu vida tendría ocho temporadas y todavía estarían diciendo:
    “Basada en hechos reales.”

    Pero lo más gracioso es que, después de todo eso, todavía tienes energía para decir:

    “Quiero montar algo nuevo.”

    Claro que sí, reina.
    Porque evidentemente lo que te falta en la vida es OTRO PROYECTO.

    En resumen: eres una mezcla entre empresaria, esteticista, creadora de contenido, diseñadora de uñas, conductora profesional y directora ejecutiva de la frase “ya descansaré luego”.

    Y lo peor es que probablemente después de leer este roast vas a decir:

    “JAJAJA sí, pero ahora hazme uno más fuerte.”

  2. Jajajaja, genial, he hesho el mío y me he reído mushisimo, aunque tb me ha dado algo en que pensar. Muy fan de ti a partir de ahora. Dejo el mío:
    Fran, tú no tienes una vida: tienes 27 proyectos abiertos simultáneamente y ninguno con la pestaña cerrada.

    Un día eres estratega de Instagram, al siguiente experto en estética, después director creativo, luego diseñador de logos, influencer, masajista, nutricionista… y entre medias: “ChatGPT, hazme un reel de 15 segundos que se vuelva viral.” 😂

    Tienes un centro de belleza llamado Deveia y tu objetivo es posicionarlo como referente en Sevilla. El problema es que si Instagram pagara por cantidad de ideas, ya serías accionista de Meta.

    Tu relación con los reels es preocupante. Ves cualquier situación cotidiana y piensas:
    —“Esto tiene potencial para un reel.”
    Te tropiezas en la calle:
    —“Espera, espera… dame un hook para esto.”

    Y luego está tu obsesión con el algoritmo. No quieres publicar un vídeo: quieres hackear el algoritmo, seducirlo, llevarlo a cenar y conseguir que te presente a sus padres.

    También tienes un talento especial para pedir cambios infinitos:
    “Perfecto.”
    “Pero hazlo un poquito más…”
    “No, así no.”
    “Respeta exactamente la cara.”
    “Ahora cambia el fondo.”
    “Pero no cambies nada más.”
    “Hazla más rellenita.”
    “Bueno… un poco menos.”
    “Ahora Wonder Woman, pero que no sea Wonder Woman.”

    El pobre diseñador que trabaja contigo debe tener una carpeta llamada “Fran_final_FINAL_ahora_sí_esta_es_la_buena_v37”.

    Y lo mejor es que tienes tantas ideas de negocio que si algún día decides relajarte, probablemente me escribirás:
    “Créame un guion de 15 segundos sobre cómo relajarse, con CTA, keywords SEO, hashtags y estrategia de posicionamiento.”

    Fran, tú no necesitas un calendario de contenido.

    Necesitas un calendario para organizar el calendario de contenido. 😂

    Pero te digo una cosa: entre todo ese caos, tienes algo que mucha gente no tiene: hambre de hacer cosas, probar, mejorar y crecer.

    Así que sí, eres intensito.

    Pero eres intensito con iniciativa.

    Y eso, sinceramente, da bastante más miedo. 😂🔥

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *