Acabo de tener una visión… Estaba pensando que estoy cerrando una etapa de mi vida muy bonita en sí misma y muy dolorosa a su vez (de ahí a tener que cerrarla, porque ya no funciona). Y estaba pensando que quizás la vida es como las inversiones… A veces se gana, a veces se pierde… A veces, hay que saber cuándo retirarse… Y cuándo una retirada a tiempo no es perder, sino ganar.
En la vida hay subidas y bajadas, como el valor de las acciones, pero hay que ser conscientes de que nada es para siempre. Por eso los momentos buenos hay que disfrutarlos como si fueran los últimos y los momentos malos tan solo hay que esperar… Ya pasarán.
Estoy en un momento de cerrar etapas para dar paso a otras nuevas. Intentando ser más protagonista de mi historia y ser más consecuente con las cosas que hago y las que no hago. Tomar más presencia y más acción en lo que sucede.
Hay que aceptar que cada persona elige su camino y no siempre es a gusto de uno mismo. La gran mayoría de veces no es un ataque a nuestra persona sino su propio crecimiento. No es un desprecio, es su elección de vida. Y nuestro propio valor no está en los ojos de nadie sino en los nuestros.
Hoy cierro etapas con amor. Porque aunque nada se quede para siempre, qué milagro es haber podido coincidir.
Si algo fue bonito que siga volando…. Aunque no vuelva a mí….
Yo no borro historias… Lo que compartí fue de verdad. Y lo que fue verdad, no se rompe al caer…
Con mucho amor… Adiós.